La aplanadora legislativa de nuevo se puso a funcionar. Ahora para desaparecer a los órganos del Estado autónomos y concentrar sus funciones en el Ejecutivo. Hay que repetirlo: se trata de una aplanadora construida no con votos y violando preceptos constitucionales, es decir, espuria.
CNDH desvirtuada
Una CNDH que no enfrenta las violaciones que cometen diferentes instituciones del Estado acaba por convertirse en lo contrario de aquello para lo que fue creada: cómplice del gobierno y desamparo para los ciudadanos.
Un espejo
No sucede la transformación de la noche a la mañana, pero paulatinamente se van destruyendo las normas, instituciones y rutinas que hacen posible la democracia.
Se les llamaba vándalos
Se está instalando una rutina abusiva y antidemocrática. La de una mayoría calificada hechiza que no respeta procedimientos, reglas, límites y que incluso no se respeta a sí misma. Se arrasa como si de verdad México fuera un país de unanimidades.
Hacia un Estado de hecho
De seguir las cosas por ese rumbo habremos transitado del esfuerzo por construir un Estado de derecho a un descarnado y temible Estado de hecho.
Dos consejos no pedidos
Si el nuevo gobierno, empezando por la presidenta y sus colaboradores, asumieran dos nociones elementales, transparentes y lógicas, pero fundamentales, el clima intelectual que se respira sería otro, para mejor.
Subordinar a la autoridad y erosionar la confianza
Desmantelando pieza por pieza el sistema electoral, el gobierno, Morena y sus aliados continúan su labor tendiente a subordinar a las autoridades en la materia. No les importa que en el trayecto se pierda la confianza que de manera paulatina se construyó.
Reforma electoral, con todos y para todos
Lograr el acuerdo en las reglas del “juego” electoral debería ser uno de los objetivos centrales de la eventual reforma. Y eso se logra con diálogo y negociación, escuchando y evaluando las diferentes preocupaciones e iniciativas de la diversidad política.
Normalizar
Nos estamos acostumbrando, como sociedad, a lo que no debemos acostumbrarnos. Estamos permitiendo lo que debería estar vedado. Nuestra convivencia se está degradando porque una serie de ultrajes reiterados empiezan a ser vistos como naturales o imposibles de atajar.
Zedillo: recordar y alertar
La intervención del expresidente Zedillo vale por sí misma. Hay que leerla porque es una toma de posición seria, argumentada, con conocimiento de causa. Es una reivindicación de lo realizado en términos democráticos y un llamado de atención sobre la regresión que está en curso y lo que serán sus nefastas consecuencias.