¿Puede un grupo de particulares, que en cinco semanas será gobierno, llamar y organizar una consulta popular? Pueden, porque siguen siendo particulares. No tienen cargo público alguno… todavía. Pero las derivaciones de esa consulta serán, legalmente hablando, similares a la de cualquier otro grupo de particulares. Quizá buenas para ellos, pero para nadie más.
Democracia
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Derrota de la ilustración
Trump en Estados Unidos, Duterte en Filipinas, Bolsonaro en Brasil. Países marcadamente diferentes y liderazgos que se emparentan: misóginos, racistas, autoritarios (dictatoriales), homofóbicos y antiilustrados. Personalidades que abominan de las mediaciones que se construyen en los regímenes democráticos, que confunden su voluntad con la voluntad popular, cuyos adversarios son vistos como la encarnación del mal, capaces de construir y expandir “verdades alternativas”, es decir, flagrantes mentiras, y además impregnados de un potente sentimiento anticientífico.
Añoranza peligrosa
El gobierno ya no es lo que era y gobernar tampoco. No es una peculiaridad mexicana, parece (casi) universal o por lo menos recurrente ahí donde existen regímenes democráticos.
Un comentario impopular
Por supuesto que se puede modificar la Constitución, por supuesto que se puede realizar un ajuste a la baja a las prerrogativas de los partidos, pero no es conveniente dar la espalda a sus eventuales efectos políticos.
La bestia negra
Todo parece indicar que para el próximo gobierno existe algo así como una bestia negra: las instituciones estatales y sus funcionarios. No es una pulsión excéntrica. Todo lo contrario. Está montada en una potente ola de opinión pública.
Elecciones 2018. ¿Un antes y un después?
En medio de una violencia expansiva que, en materia política, se tradujo en el asesinato o amedrentamiento de un número importante de candidatos, de un debate plagado de descalificaciones mutuas, pero también de olas de entusiasmo y esperanza y de miedo y preocupación, de planteamientos interesantes y campañas de simplezas, se llevaron a cabo las elecciones más grandes de la historia del país, confirmando que esa vía sigue abierta para que los vaivenes de los humores públicos construyan mayoría y minorías y un espacio de representación plural.
La perspectiva de la democracia
He repetido muchas veces que por prudencia es mejor ser historiador que intentar ser pitonisa. De tal suerte que escudriñar cual es la perspectiva de la democracia no es sencillo y seguramente tiene una alta dosis de incertidumbre generada por las preocupaciones del momento. Pero el ejercicio puede resultar interesante si ponderamos aquello que tiende a fortalecerla y aquello que tiende a erosionarla en el aprecio de las personas. Eso es, y no otra cosa, lo que intentaré hacer aquí. Pero antes una breve introducción.
Elecciones 2018: de todo como en botica
Las elecciones del próximo año no solo serán las más grandes de nuestra historia (30 entidades de la República realizarán comicios concurrentes con los federales), sino que también las que contarán con el padrón mayor; más de 87 millones de ciudadanos. No hay evento político —ni de otro tipo— al que se convoque a participar a más ciudadanos.