Las elecciones, imparciales y equitativas, permitieron la contienda pacífica, institucional y participativa de la diversidad de opciones políticas que coexisten en el país. Se dice fácil, pero fue una construcción reciente la que posibilita que los humores públicos refrenden o castiguen gobiernos, multiplicando los fenómenos de alternancia.
Roma o la nostalgia
¿Pueden recuperarse un barrio, una ciudad, un país y un tiempo idos? Quizá ese sea el primer deslumbrante logro de Roma, la película de Alfonso Cuarón. Con un auténtico trabajo de filigrana uno vuelve a los ambientes, las calles, la música, los autos, el vestuario, los peinados y los personajes de aquel México de los setentas del siglo pasado.
Por mis pistolas
¿Por qué un ejercicio a todas luces atrabiliario es apoyado por personas de buena fe que seguramente no aceptarían avalarlo si lo organizara cualquier otro actor político? ¿Por qué voces que clamaron a lo largo de los años por procesos comiciales auténticos —imparciales y equitativos— están dispuestos a acompañar una “consulta” que no llena —ni se preocupa por ello— ni los menores requisitos para hacerla genuina, ya no digamos legal?
Catenaccio
Una política defensiva en esos terrenos parece adecuada. Porque mal citando a H. H., alias El Mago, “si no les meten gol a los pilares de la democracia no podemos perder”.
Despenalizar el aborto
Las mujeres deben tener el derecho a decidir sin que el Estado, la Iglesia, o cualquier otra entidad se interpongan en su decisión. No se debe obligar a una mujer a tener hijos no deseados. Nadie acude a ese expediente por gusto, sino por necesidad. Se trata de un recurso ciertamente extremo (no es un anticonceptivo) visto desde una perspectiva individual, pero que dada su magnitud representa un problema de salud pública.
Al bote pronto
El domingo escribí sobre otro asunto. Pero el lunes en la mañana me entero de los resultados de la llamada consulta y de la reacción de los organizadores y decido escribir estas notas al “bote pronto”. Me refiero solo al procedimiento. Por desgracia lo que parece un juego no lo es.
Debería suspenderse
¿Puede un grupo de particulares, que en cinco semanas será gobierno, llamar y organizar una consulta popular? Pueden, porque siguen siendo particulares. No tienen cargo público alguno… todavía. Pero las derivaciones de esa consulta serán, legalmente hablando, similares a la de cualquier otro grupo de particulares. Quizá buenas para ellos, pero para nadie más.
Derrota de la ilustración
Trump en Estados Unidos, Duterte en Filipinas, Bolsonaro en Brasil. Países marcadamente diferentes y liderazgos que se emparentan: misóginos, racistas, autoritarios (dictatoriales), homofóbicos y antiilustrados. Personalidades que abominan de las mediaciones que se construyen en los regímenes democráticos, que confunden su voluntad con la voluntad popular, cuyos adversarios son vistos como la encarnación del mal, capaces de construir y expandir “verdades alternativas”, es decir, flagrantes mentiras, y además impregnados de un potente sentimiento anticientífico.
Añoranza peligrosa
El gobierno ya no es lo que era y gobernar tampoco. No es una peculiaridad mexicana, parece (casi) universal o por lo menos recurrente ahí donde existen regímenes democráticos.
Un comentario impopular
Por supuesto que se puede modificar la Constitución, por supuesto que se puede realizar un ajuste a la baja a las prerrogativas de los partidos, pero no es conveniente dar la espalda a sus eventuales efectos políticos.