Después de casi tres años de gobierno, hay una serie de preguntas que me parecen ineludibles para tener una mediana idea hacia donde conducen los dichos y los hechos de nuestro presidente. ¿Cómo debería ser el Estado y el espacio público derivados de las definiciones presidenciales?
Autoritarismo en acción
La idea que preside el discurso presidencial es que entre Estado y sociedad civil existe un juego de suma cero; que lo que gana uno, lo pierde la otra y a la inversa. Y él entiende que de lo que se trata es de fortalecer al Estado y disminuir a la sociedad civil (la sociedad organizada).
Cazals
En ese marco, el cine mexicano —inercial, complaciente, insípido— también se vio zarandeado por un puñado de jóvenes que decidieron que su oficio podía ser otra cosa: un artefacto vivo, crítico, innovador. Y entre ellos, sin duda, destacó Felipe Cazals por su fuerza expresiva.
Malvados científicos
Se trata de un científico perverso, con disfraz de oveja, cuyo conocimiento y avidez de poder lo lleva no solo a cometer distintos crímenes, sino que pretende dominar al planeta. Tres elementos se conjugan: saber, maldad y ambición. Pero los segundos no serían nada sin el primero. Es el conocimiento el que lo convierte en un sujeto temible. El saber de punta, en manos solo de algunos, hace volar la imaginación de lo que esos seres humanos podrán hacer con nosotros, pobres mortales.
Mujeres y violencia
La agenda feminista no es solo pertinente sino necesaria si es que queremos construir una convivencia medianamente armónica: cese a la violencia de todo tipo contra ellas, vigencia real de los derechos reproductivos (incluida la interrupción del embarazo durante las primeras semanas de gestación), trato laboral igual, no discriminación. Se trata de reivindicaciones que se han abierto paso teniendo como catapulta las movilizaciones, planteamientos, iniciativas de muy diversos grupos feministas.
Hechizo por Cuba
No deja de llamar la atención y preocupar la adhesión (en ocasiones hechizo) al régimen cubano de franjas relevantes de la izquierda mexicana. Máxime cuando fue a través de la vía democrática que nuestra izquierda logró crecer, fortalecerse y llegar a los espacios de representación y a los gobiernos estatales y federal.
La política de cabeza
México puede encaminarse a una gran operación de simulación cuyo único objetivo es dar gusto a una obsesión o a un antojo de nuestro presidente: las ganas de volverle a plantear al país un dilema inexistente: conmigo o contra mí. “Me quedo o me voy”.
Ricardo Tapia y el aborto
Decía Tapia: pensar que vida, vida humana y persona son sinónimos, no permite comprender cabalmente el dilema.
Maniqueísmo
El maniqueísmo, dice Watzlawick, tiene una larga historia. Sus antecedentes no son fáciles de rastrear y quizá ha sido una fórmula (casi) eterna para “ordenar” y “pensar” el mundo. Pero al parecer un tal Mani (216-276) “fue el fundador de una religión gnóstica universal, el maniqueísmo… Defendía un dualismo radical, una oposición irreconciliable entre luz y tinieblas, espíritu y materia, Dios y Satanás; una oposición que sólo puede ser salvada mediante una victoria absoluta del bien”.
Una estampa de Benito Mussolini
Antonio Scurati ha escrito una monumental y deslumbrante biografía novelada (más bien un ensayo novelado) del ascenso de Benito Mussolini (1919-1924). De M. El hijo del siglo (Alfaguara. Traducción: Carlos Gumpert. 2020. 821 págs.), extraigo la siguiente estampa que creo ilustrativa.