México no es (aún) una dictadura porque contamos con normas, instituciones, procedimientos y actores que resisten esa pulsión concentradora del poder. Es pertinente reparar en ellos para defenderlos.
El Universal
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¿Acceso o no a la información pública?
Una y otra vez tenemos ejemplos de que a la actual administración no le gustan los contrapesos institucionales, que su supuesta y nunca comprobada buena voluntad no requiere de transparencia, que por ser mayoría en el Legislativo puede hacer lo que quiera, incluso vulnerar a instituciones estratégicas cuyas facultades emanan de la Constitución. En una palabra, una mayoría desbordada proclive a la opacidad y a alinearse a los designios de su jefe.
Martin Amis y su Stalin
Koba el temible, el libro de Martin Amis, tuvo su origen en la indignación: ¿por qué en los círculos intelectuales de occidente existía un trato más benévolo a las dictaduras de izquierda que a las de derecha? Esa ira dio pie a un ensayo encarnizado sobre el terror soviético, centrado, sobre todo, aunque no exclusivamente, en el período stalinista.
El futuro no está escrito
Lo que está en juego y se ha estado jugando en los últimos años en México es si la germinal democracia, que a lo largo de varias décadas y generaciones forjó el país, resistirá las embestidas del autoritarismo presidencial y su coalición.
Incapacidad para vivir con otros
En las sociedades masivas y modernizadas estamos condenados a vivir con otros. Personas, organizaciones sociales, partidos, medios y redes, tienen idearios, religiones, cuerpos valorativos que pueden coincidir o no con los nuestros. Solo en muy pequeñas comunidades, indiferenciadas, quizá se puedan observar unanimidades, que por cierto cuando se rompen suelen generar violencia, expulsiones, intolerancia.
El delirio persecutor
Cuando me mostraron el cuadro que en una “mañanera” había presentado María Elena Álvarez Buylla primero creí que era una broma, y luego me recordó los organigramas delirantes de la época stalinista.
El desaseo legislativo y la Corte
No fue un episodio más. Estamos frente a la lumpenización de la política, la degradación de las instituciones, el imperio del capricho. Lo que observamos los últimos días de sesiones del Congreso es algo mucho más que una alarma.
Democracia e ilustración
Hoy vemos expandirse una política democrática antiilustrada, que se mimetiza y explota el mínimo común denominador cimentado en la sociedad. Dado que de lo que se trata es de lograr la adhesión de los más, ni siquiera se intenta elevar su nivel de comprensión. Hay que ganar la voluntad de la mayoría. Y lo más sencillo es darles por su lado.
El Estado soy yo
Mantener descabezada una institución autónoma del Estado por el capricho del titular del Ejecutivo es otra muestra de que el presidente piensa que el Estado es él.
Tu opinión vale tanto como la de cualquiera
Creo que por la ley del menor esfuerzo nos hemos ido acostumbrando a la convivencia de paparruchas de toda índole con conocimientos certificados (hasta donde eso es posible), a invenciones sin sustento con certezas probadas.