Si el cine es imagen y Doña Sara es una efigie consagrada, haber rescatado tantas y tan buenas fotografías es un acierto más. Usted podrá ver a Sara García tomando una tacita de café, agradeciendo al público con una media caravana, como monja haciendo cuernitos,  como enfermera, madre agonizante, cocinera, novia, con una carabina y sombrero, consolando a un jugador de las Chivas Rayadas del Guadalajara, disparando, sin dientes, jugando a las cartas, etc.

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